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Pongamos nuestra intención en la práctica de yoga

Soy Alegría, tu guía en el viaje del yoga, y hoy exploraremos juntas un elemento que para mí ha sido clave al entrar en el mundo del yoga, la intención en tu práctica. Para aquellas que recién comienzan su camino en el yoga, entender y aplicar esta técnica puede marcar la diferencia entre simplemente hacer posturas y sumergirse en una experiencia significativa y transformadora en el mat.

¿Por qué poner intención en tu práctica de yoga?

Cuando llegamos a nuestro mat de yoga, a menudo nos encontramos con la intención de liberar el estrés, estirar nuestros músculos o simplemente encontrar un momento de tranquilidad en medio del caos diario. Pero, ¿y si te dijera que poner una intención consciente antes de comenzar tu práctica puede llevar esa experiencia a un nivel completamente nuevo?

Poner una intención en tu práctica de yoga te permite conectar con un propósito más profundo, transformando tus posturas en movimientos conscientes y tu respiración en un ancla para el momento presente. Al establecer una intención, estás diciéndote a ti misma que estás comprometida no solo con el aspecto físico del yoga, sino también con su poder para nutrir tu mente, cuerpo y espíritu.

Aquí traemos el poder de nuestra mente a la práctica, repitiendo constantemente esta intención la convertimos en nuestro mantra, una afirmación que no solo se queda en las palabras sino que la sentimos real por medio del movimiento. Nuestra mente crea realidades y este es el espacio de crear libremente un espacio de crecimiento y armonía para ti.

¿Cómo poner intención en tu práctica de yoga?

Poner una intención en tu práctica de yoga es más que simplemente pensar en una palabra o frase al azar. Es un proceso consciente y deliberado que comienza mucho antes de que llegues a tu esterilla o mat. Antes de comenzar tu práctica, tómate un momento para reflexionar sobre lo que necesitas en este momento presente. ¿Estás buscando paz interior? ¿Fortaleza física? ¿Claridad mental? Identificar tus necesidades te ayudará a establecer una intención que resuene contigo en un nivel profundo.

Una vez que hayas identificado tu intención, tómalo como tu enfoque principal durante tu práctica de yoga. Puedes repetir tu intención en tu mente mientras te mueves a través de las posturas, o incluso puedes visualizarla como una luz brillante que te guía a lo largo de tu camino. No importa cómo elijas incorporar tu intención en tu práctica, lo importante es mantenerla presente en tu corazón y mente en todo momento.

Sé concisa, concreta y real contigo misma; plantea una intención a la que puedas volver durante la práctica, recuérdala mientras te mueves y cierra con un espacio de Savasana (una postura de descanso en la que hay que acostarse boca arriba, totalmente relajada, con los brazos y piernas extendidos, las manos a los lados con las palmas hacia arriba y los ojos cerrados) para reflexionar esa intención.

Poner una intención en tu práctica de yoga puede tener una variedad de beneficios transformadores. Te ayuda a cultivar una mayor conciencia de ti misma y de tu entorno, permitiéndote estar más presente en el momento presente. También te da una dirección clara y un propósito para tu práctica, lo que puede ayudarte a mantener el enfoque cuando las cosas se pongan difíciles en la asana o secuencia de posturas.

Además, poner una intención en tu práctica de yoga puede ayudarte a llevar tus experiencias fuera del mat y a tu vida diaria. Al aprender a establecer intenciones conscientes en tu práctica de yoga, puedes aplicar el mismo enfoque y claridad a otras áreas de tu vida, permitiéndote vivir con más intención y propósito en todo lo que hagas, estando presente en tus acciones diarias.

En resumen, poner una intención en tu práctica de yoga puede ser una herramienta poderosa para transformar tu experiencia dentro y fuera del estudio de yoga. Al hacerlo, te abres a un mundo de posibilidades y crecimiento personal que te guiará en tu camino hacia la plenitud y la realización.

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